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Capítulo 42

Colección:El Libro de Job y 42 pinturas
Autor:Fr. Antonio Oteiza
Tipo:Pintura
Ubicación:Sala de catalogación
Características: Pintura acrílica sobre cartón
Obra:
Capítulo 42

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Descripción:

Job respondió al Señor:
–Reconozco que lo puedes todo y ningún plan es irrealizable para ti.

[Tú has dicho:] «¿Quién es ése que me empaña mis designios, con palabras sin sentido»?.
–Es cierto, hablé sin entender, de maravillas que superan mi comprensión.

[Tú has dicho:] «Escúchame, que voy a hablar, voy a interrogarte y tú responderás».
–Te conocía sólo de oídas, ahora te han visto mis ojos;

por eso me retracto y me arrepiento echándome polvo y ceniza.

Cuando el Señor terminó de decir esto a Job, se dirigió a Elifaz de Temán:
–Estoy irritado contra ti y tus dos compañeros porque no habéis hablado rectamente de mí, como lo ha hecho mi siervo Job. 

Por tanto, tomad siete novillos y siete carneros, dirigíos a mi siervo Job y ofrecedlos en holocausto y mi siervo Job intercederá por vosotros. Yo haré caso a Job y no os trataré como merece vuestra temeridad, por no haber hablado rectamente de mí, como lo ha hecho mi siervo Job.

Fueron Elifaz de Temán, Bildad de Suj y Sofar de Naamat, hicieron lo que mandaba el Señor y el Señor hizo caso a Job.

Cuando Job intercedió por sus compañeros, el Señor cambió su suerte y duplicó todas sus posesiones. 

Vinieron a visitarlo sus hermanos y hermanas y los antiguos conocidos, comieron con él en su casa, le dieron el pésame y lo consolaron de la desgracia que el Señor le había enviado; cada uno le regaló una suma de dinero y un anillo de oro.

El Señor bendijo a Job después, más aún que al principio; sus posesiones fueron catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil borricas. 

Tuvo siete hijos y tres hijas: la primera se llamaba Paloma, la segunda Acacia, la tercera Azabache. 

No había en todo el país mujeres más bellas que las hijas de Job. Su padre les repartió heredades como a sus hermanos.

Después Job vivió ciento cuarenta años y conoció a sus hijos, nietos y bisnietos. 

Y Job murió anciano y colmado de años.

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