Fr. Antonio Oteiza
Antonio Oteiza fue mucho más que escultor, pintor y religioso. Fue un viajero incansable, un observador apasionado del ser humano y un creador que encontró en el arte una manera de expresar aquello que las palabras no siempre alcanzan. Su obra, profundamente ligada a la experiencia, la espiritualidad y el encuentro con otras culturas, conserva la fuerza de una vida vivida con curiosidad, libertad y emoción.