San Antonio de Padua
Antonio Oteiza presenta a san Antonio de Padua como una figura de recogimiento y cercanía. El santo concentra entre sus brazos el núcleo espiritual de la obra, mientras el hábito, la postura y la materia se funden en una única forma vertical. Lejos de la imagen solemne o distante, el relieve propone una santidad que se expresa en la acogida, la ternura contenida y la entrega.